YO, ROBOT
En 1950, Isaac Asimov, autor que revolucionó la ciencia-ficción, publicaba Yo, Robot, una colección de relatos interdependientes que mostraban la evolución de la máquina hasta devorar al hombre. Mucho después, el guionista Jeff Vintar (Final Fantasy) escribió Hardwired, guión de cara y compleja realización que partía de la premisa de un robot sospechoso de asesinato. Ambos universos se unen en esta ambiciosa superproducción (más de 100 millones de dólares) de la Fox: Siempre quisimos realizar una gran película acerca de la robótica, reconoce el productor John Davis. Y rodar un film basado en los relatos breves de Isaac Asimov había sido el sueño de Alex Proyas desde niño. Y es que el cineasta se recuerda como un auténtico fanático de la ciencia-ficción. LOS ACTORES. Además de Will Smith, que interpreta al policía que investiga la posible implicación de un robot en el asesinato de un humano, Yo, Robot puede significar la plena consolidación en el universo Hollywood de la guapísima Bridget Moynahan. Ex modelo de 33 años, vista en varios episodios de la serie Sexo en Nueva York y en films como Serendipity, Pánico nuclear o La prueba, Moynahan da vida a una muy racional psicóloga especializada en los robots. Los prefiere a las personas, explica el director Alex Proyas, cree que pueden ser mejores que nosotros. En el reparto también brillan nombres como Bruce Greenwood (El núcleo, Ararat) o James Cromwell (Pánico nuclear, Babe, el cerdito valiente).
LOS EFECTOS ESPECIALES. Yo, Robot da una nueva vuelta de tuerca al uso de la tecnología digital, creando al robot Sonny, un personaje completamente virtual. Desarrollado durante más de dos años por el diseñador de producción Patrick Tatopoulos, Sonny pasó por unos 50 diseños distintos antes de lograr su figura final, con tres características muy definidas: transparencia, una forma casi humana con una estructura muscular única y una cara simétrica. Ahí entró el actor Alan Tudyk (Destino de caballero), para dar vida (al estilo de Andy Serkis y el ya mítico Gollum de El Señor de los Anillos) a Sonny, interpretándole como base para que los responsables de los efectos digitales le sustituyeran. Digital Domain, empresa creada por James Cameron, se encargó de esa parte. Miles de personas de varias empresas de efectos visuales (WETA Digital, Image Engine, Rainmaker y Pixel Magic) se encargaron, durante ocho meses, de la posproducción del film.
EL RODAJE. Siguiendo la sugerencia de Will Smith, una de las incorporaciones clave para redondear en un guión la mezcla de estilos de Asimov y Vintar fue la del oscarizado Akiva Goldsman (Una mente maravillosa), que se encerró en un hotel con los otros guionistas para planificar la película escena a escena.
LA ÉPOCA. Situada en el Chicago del 2035, la película buscaba un toque de realidad cercana. La imaginé dotándola de una sensación de futuro casi documental, cuenta Proyas. Quería apartarme del habitual enfoque teatral del futuro que prevalece en Hollywood, sin coches voladores ni nada de eso... Quería crear un sólido sentido de la realidad de forma que cualquiera pudiese creer que estuviera en un mundo poblado por robots. Hemos logrado una visión creíble y realista del futuro, un avance real y natural de 35 años respecto a nuestro mundo.
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